Cada libro que hemos leído durante este curso ha hecho que le crezca una nueva hoja. Así hemos conseguido que recupere la belleza y el esplendor que tenía antes de que a los niños se nos fuera la imaginación y la creatividad por culpa de la tele y los vídeo-juegos.
Pero los niños y niñas de primero hemos conseguido devolverle su aspecto original y nos hemos vuelto tan sabios como él.